Reverencias a Sawa

La pluma insobornable de Alejandro Sawa le hizo morir solo, ciego y loco; entre la miseria y el olvido. Sin embargo, tuvo una dilatada lista de admiradores entre los escritores de su generación: Jacinto Benavente, José Zorrilla, Rubén Darío…
Valle Inclán se basó en su figura para crear a Max Estrella, protagonista de Luces de bohemia: “el hombre ciego es un hiperbólico andaluz”. También Pío Baroja, en El árbol de la ciencia, aprovecha la figura de Sawa para modelar a Villasús: “un pobre diablo, autor de comedia y de dramas detestables en verso. El poeta, como se llamaba él, vivía su vida en artista, en bohemio; (…) el pobre imbécil no notaba la mala voluntad que ponían todos en sus bromas”.
No solo ellos, las voces de algunos de los más grandes autores del siglo XX nos
permiten dibujar la biografía del ilustre bohemio y en próximas entradas continuaremos con el repaso de lo que otros escritores han dicho sobre Alejandro Sawa.

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27 de marzo: La noche de Max Estrella en Madrid

La estatua de Valle-Inclán del paseo de Recoletos luce todos los 27 de marzo (Día Mundial del Teatro) una bufanda blanca, tal y como manda la tradición. Una fiesta que en Madrid se celebra de noche recorriendo los lugares que visitó Max Estrella, protagonista de Luces de Bohemia, la obra con la que don Ramón inauguró el género del esperpento, mezcla de tragedia, sátira y humor.

La ruta que el personaje inicia junto a don Latino de Hispalis es una ruta que recuerda el Madrid de los escritores modernistas, las tabernas, las librerías de viejo, aquellas tertulias del primer tercio del siglo XX. Primera parada: Casa Ciriaco, el restaurante que ocupa el lugar en el que Valle-Inclán situó la Cueva de Zaratrusta, la librería en la que Max Estrella, poeta ciego, es traicionado por el librero y su amigo.

Tras empeñar su capa en la Taberna de Pica Lagartos, en la calle Montera, continúa el periplo hacia la Buñolería Modernista, donde abre sus puertas la famosa Chocolatería de San Ginés. Allí el poeta es apresado por escándalo público y conducido al Ministerio de Gobernación, actual Casa de Correos de la Puerta del Sol. En sus inmediaciones estaría el Café Colón, al estilo de los de París, donde Max y don Latino charlan con el mismísimo Rubén Darío.

Pero la escena más famosa de Luces de Bohemia es el diálogo entre los dos protagonistas que tiene lugar en el callejón del Gato o, lo que es lo mismo, la calle de Álvarez Gato, frente a unos espejos cóncavos y convexos que deforman a quien los mira y que aún se pueden ver en la fachada del bar Las Bravas. Una excusa para culminar el itinerario tomando unas tapas por el barrio de las Letras antes de visitar el Ateneo de Madrid (Prado, 21), institución que presidió Valle-Inclán en 1931 y donde residió algún tiempo.

 

Cita: http://www.esmadrid.com/es/portal.do?TR=C&IDR=649

¡Bienvenidos al blog de Criadero de curas!

Aquí empieza nuestro viaje en las páginas de Alejandro Sawa. Historias y anécdotas, fotos y vídeos, a través de las palabras del mismo autor y de las nuestras, os daremos a conocer esta obra olvidada, contaremos la realidad y los secretos del mundo eclesiástico, corrupto tanto en el siglo XIX como el de hoy.

Nuestro propósito es reivindicar la vigencia de los temas que Alejandro Sawa denuncia en su novela. La dependencia ideológica que tenía la burguesía ante la Iglesia, la capacidad alienante y determinante de la educación, la fuerza con que marcan nuestras vidas ciertas decisiones o la inadecuación e incapacidad de esta institución para hacerse cargo de la educación de nadie.

En un baile de luces y sombras, os iremos descubriendo la lucha tempestuosa que se esconde en esta obra: la fuerza del espíritu contra el adoctrinamiento, el compañerismo ante la cicatería, el coraje frente al terror: todas las contradicciones que resaltan la pureza comprometida de la pluma de Sawa.

¡Buena lectura!